Ha concluido el recorrido de la expedición vocacional, en cada uno de nuestros ministerios. Damos GRACIAS a Dios y a la Provincia en sus promotores, orientadores vocacionales, religiosas y laicos, por este inmenso trabajo con niños(as), jóvenes, adultos y religiosos. Ahora: ¡a trabajar los frutos que Dios nos regala por esta experiencia!.

El cuarto número del programa de Formación Permanente de la Orden de Agustinos Recoletos de 2018 plantea la felicidad en los jóvenes y el papel que ocupa su fe en ella. El artículo es de Ernesto Brotóns

Ver documento en PDF (ESP)

La felicidad es la base de la vocación. Seguir a Cristo tiene como último fin el ser feliz en el encuentro con Dios. El cuatro artículo del programa de Formación Permanente OAR 2018 plantea este asunto como una hipótesis a la vocación de los jóvenes. Si la vocación es felicidad, ¿son los jóvenes felices? Es lo que plantea Ernestro Brotóns, director del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón, quien ha escrito el cuarto número de Formación Permanente, que este año tiene como temática principal los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional.

Entre otras cosas, Brotóns empieza a realizar su pensamiento acudiendo a Aristóteles: “Podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que los jóvenes, como los adultos, quieren ser felices, aunque, luego, ciertamente, cueste ponerse de acuerdo acerca del contenido y del significado de la felicidad”. En esta línea, es indudable que los jóvenes quieren ser felices, aunque los motivos de su felicidad, como se cuenta en el artículo, han cambiado y se han alejado de la fe. “Deberemos preguntarnos -escribe- dónde buscan la felicidad y dónde la encuentran”. El autor cita a San Agustín, quien hablaba del deseo de la memoria y la llamada de un Dios que nos busca, seduce y atrae.

La felicidad de los jóvenes no es tampoco plena. Ernesto Brotóns asegura que “no es difícil adivinar la zozobra que sufren muchos jóvenes ante el desempleo y tanto trabajo vacío”. Esta falsa felicidad o incompleta felicidad borra los sueños: “Ante esta situación, reconocen que tienen miedo, que han dejado de soñar, que ni siquiera tienen la oportunidad de soñar”. Asimismo, no se sienten identificados con sus estudios, han perdido la tradicional dimensión vocacional del trabajo e, incluso, del estudio. Este horizonte “configura un estilo de vida excesivamente centrado en uno mismo que choca con el evangélico desasimiento de sí para vivir para Dios y para los demás”.

Por otro lado, los jóvenes se declaran felices y buscan la felicidad aquí y ahora. Son vitalistas, presentistas. Pese a todo, la familia se sigue presentando como uno de los máximos referentes para los jóvenes a la hora de comprender el mundo y de situarse en el mismo. Se consideran más egoístas que antes y menos generosos, solidarios, trabajadores, maduros o leales con la amistad. “Es ahí, -dice el autor- y no en los proyectos colectivos, donde intentan atrapar la felicidad. Ello incide, probablemente, en los bajos índices de participación social y en el descenso significativo de la presencia de jóvenes en tareas y asociaciones de voluntariado”.

¿Por qué los jóvenes no acuden a Dios? Ernesto Brotóns planea una posibilidad: “Gran parte de los jóvenes de hoy no han sido socializados religiosamente; los jóvenes se han distanciado de la Iglesia, pero muchos de ellos ni siquiera se han acercado ya a ella”. Asimismo, se plantea ¿tiene el cristianismo algo que aportar al joven de hoy en su camino y proyecto de vida? “La educación de los jóvenes no consiste solo en que sean personas cultas, sino en que, de acuerdo con las exigencias del momento en el que les toca vivir, tengan un corazón generoso, tomen conciencia de su propia dignidad y respondan a su vocación, entregándose a Dios y a los demás”.

El tercer número del programa de Formación Permanente de la Orden de Agustinos Recoletos de 2018 recoge la continua referencia que hacen las Escritura a la vocación, discernimiento y llamada de Dios a seguirle. El artículo ha sido realizado por el agustino recoleto Andrés Zambrano Rodríguez

Ver documento en PDF (ESP)

La llamada de Dios al hombre y su vocación es algo que está presente en la Biblia. No obstante, es una visión que pasa desapercibida al leer las Escritura. ¿Cómo llamó Dios a los patriarcas de la Iglesia? En el tercer artículo del programa de Formación Permanente OAR 2018, el agustino recoletos Andrés Zambrano recoge los testimonios vocacionales que aparecen en el Antiguo y el Nuevo Testamento. “La llamada que Dios hace al hombre de la Biblia es, en cierta forma, una teofanía; porque revela el deseo irrefrenable de Dios por manifestarse al ser humano permitiéndole aproximarse a su misterio”, indica el autor al inicio del extenso artículo en el que expresa la llamada vocacional que Dios hace a todo hombre, siempre con libertad en el discernimiento de la persona: “La libre iniciativa de Dios para elegir y llamar implica también la libre respuesta del hombre. Dios puede insistir de múltiples formas si el mensaje es crucial para la vida y realización del sujeto o si la misión que le va a confiar favorece a una comunidad determinada. Sin embargo, la decisión final le corresponde al hombre”.

Comenzando por el primer libro de la Escritura, el Génesis y la creación de Adán y Eva ‘a imagen y semejanza de Dios’, el agustino recoleto afirma que “se puede concluir (…) que la primera vocación de toda persona radica en descubrir su identidad más profunda: ser la única imagen de Dios al interno del mundo natural”. En el mismo libro del Génesis dice Andrés Zambrano que “nos encontramos ante la primera llamada particular de Dios a un personaje con nombre propio, familia y nacionalidad”. Se trata de Abraham, patriarca de la Iglesia a quien “Dios le pide, de un momento a otro y sin previo aviso, iniciar un viaje”. “La vocación de Abraham -dice- se convierte en un desafío. Iniciar el camino lo saca de sus seguridades establecidas y de la monotonía de su vida. La orden de Dios le ofrece la posibilidad de adentrarse en una aventura de libertad interior, de redescubrirse verdaderamente. Asumir el riesgo y poner los pies en el sendero es un elemento necesario e inherente a todo llamado que Dios hace”.

“Es importante anotar que el Señor no pretende llevar al hombre a situaciones de dolor por capricho o a aquellas otras que superen sus fuerzas. Dios no obliga a nadie. Si elige a una persona y aquella, en su libre albedrío, decide dar marcha atrás, no la fuerza, deja que retorne. Pero muy sutilmente, en más de una ocasión, le recordará que el haber desistido tal vez no era la opción correcta y siempre tendrá la oportunidad de reemprender el camino”, dice sobre Moisés y su vocación.

En el Nuevo Testamento, donde aparecen las vocaciones de los doce apóstoles, “quien toma la iniciativa de llamar es Jesús”, según explica: “Hay un proceso detallado y unas exigencias concretas. La primera novedad que aparece tan pronto se abren las primeras páginas de los sinópticos es un elemento esencial a la vocación: el seguimiento de Jesús como requisito indispensable y no negociable, pues no es la imitación la que determina la relación con Cristo, sino el estar dispuesto a seguirlo sin esperar nada a cambio y sin ninguna restricción”.

De todo, destaca la libertad. “Jesús la respeta al máximo y pretende que cada uno de los que lo siguen sea auténticamente libre. Para ello deben conocer a Jesús, que es la manifestación plena de la libertad interior”. Sobre la Virgen María, dice que “es el prototipo de la nueva forma de ser discípulo: aquellos que no solo reciben y transmiten un mensaje, sino que hacen presente al Revelador”. “Toda persona que ha sido elegida y llamada por Dios a un estado de vida determinado debe despojarse totalmente de ataduras, miedos, angustias, y fiarse de la Palabra del Señor, redescubrir su identidad, que con los años puede refundirse en algún pliegue de la personalidad, seguir y adherirse con fuerza a Jesús para poder llegar a dar verdadero testimonio de él”, concluye.

La Expedición Vocacional recorrió los ministerios de Agustinos Recoletos del país que organizará la Jornada Mundial de la Juventud el próximo año. Durante el mes de mayo se han llevado a cabo iniciativas vocacional en David, Bocas del Toro, Kankintù y la capital de Panamá

Durante el mes de mayo, la Expedición Vocacional OAR ha recorrido los ministerios de los Agustinos Recoletos en Panamá, el país que ostenta la proporción porcentual más alta de católicos en Centroamérica -el 80 por ciento de su población se confiesa como cristiano católico-. En el marco de la preparación de la Jornada Mundial de la Juventud que se celebrará el próximo año en el país, los símbolos de la Expedición Vocacional visitó las comunidades de Agustinos Recoletos en el país, mostrando el carisma agustino recoleto e invitando a la reflexión y oración vocacional.

El viaje expedicionario comenzó en la parroquia Sagrada familia de la ciudad de David, donde los Agustinos Recoletos están presentes desde el año 1921. Se dio inicio a la labor vocacional el 3 de mayo con la Eucaristía y las siguientes tres jornadas. En estos días no faltó la oración tanto en la adoración con el Santísimo como en el rezo del Santo rosario, así como la celebración de la Eucaristía. También se llevaron a cabo encuentros con jóvenes y adultos, especialmente con los pertenecientes a la catequesis y grupos juveniles.

La Expedición Vocacional llegó más adelante a Changuinola, en la provincia de Bocas del Toro. En la parroquia Santa Isabel de Hungría, asumida por los Agustinos Recoletos en 1964. La Expedición Vocacional se llevó a cabo del 7 al 9 de mayo, enfatizando como es muy propio de esta acción vocacional en la oración, pero además de ello se realizó un encuentro con jóvenes de la parroquia que están entrando en la dinámica JAR. El sábado 12 de mayo la Expedición Vocacional llegó a Kankintù. En esta comarca de la comunidad indígena Nabe-buglé comenzó con la Eucaristía de apertura y un acto mariano. Continuó la Expedición con un encuentro con los jóvenes de la parroquia y la Eucaristía dominical. El 14 de mayo los símbolos de la Expedición Vocacional visitaron el Colegio San Agustín y compartieron con los alumnos la Eucaristía de finalización.

La siguiente etapa de la Expedición Vocacional en Panamá se dio en la capital del país. Comenzó el 16 de mayo con la inauguración en el Colegio San Agustín y la Parroquia San Lucas Evangelista. La acción vocacional en el colegio fue amplia. En el centro educativo de Agustinos Recoletos, la Expedición rezó el Santo Rosario por las vocaciones y se realizó una procesión eucarística en la cual los estudiantes, tanto de primaria como de secundaria, dispusieron altares y tapetes para el paso del Santísimo Sacramento y participaron con sentida devoción orando por las vocaciones.

En la parroquia San Lucas de Costa de Este se dio comienzo a la Expedición Vocacional con la inauguración y encuentro con los miembros de la catequesis de confirmación. También se tuvo espacio para adoración eucarística orando por las vocaciones. El momento más relevante fue la vigilia de Pentecostés. La Expedición Vocacional concluyó en la parroquia con la misa dominical que tiene una particular presencia de los jóvenes.

La última estación de la Expedición Vocacional en Panamá se llevó a cabo en la parroquia san Juan Bautista de la Salle y Santa Mónica en el sector de río abajo. En este emblemático templo donde la comunidad ejerce presencia desde 1955 se abrió la Expedición Vocacional con la eucaristía que contó con nutrida asistencia de los jóvenes JAR.

La Expedición Vocacional ha recorrido los ministerios de Agustinos Recoletos en Ceará, Fortaleza y Rio de Janeiro, dando a conocer el carisma agustino recoleto a jóvenes y mayores de colegios y parroquias

Desde la apertura en Río de Janeiro (Brasil) el 24 de abril, la Expedición Vocacional OAR 2018 ha recorrido colegios y parroquias de Agustinos Recoletos y la familia agustino recoleta en el país. Las reliquias de San Agustín, Santa Mónica, Santa Rita de Casia y Santo Tomás de Villanueva -los símbolos de la Expedición Vocacional 2018- han visitado los ministerios despertando en todos un deseo de vivir con más intensidad la cultura vocacional. La Expedición Vocacional inició el recorrido del relicario en la Parroquia Santa Mónica y Colegio San Agustín, ambos ubicados en el barrio Leblon. Además de la apertura oficial, el relicario ha estado presente en las diversas actividades de la parroquia y del colegio, de las cuales se destacan las misas, catequesis, y momentos de reflexión con los profesores y alumnos, entre otros.

Después de dos semanas el relicario siguió a la Parroquia y Colegio San Agustín, ubicado en el barrio Novo Leblon. El equipo de coordinadores de pastoral del colegio, junto con los religiosos y el orientador vocacional local, preparó diversas actividades con el tema de la expedición vocacional (“Si amas a Cristo, Síguelo”) con alumnos, padres, profesores, funcionarios, catequistas, jóvenes y fieles de todas las realidades de la parroquia y el colegio.

Después de dos semanas intensas de actividades, en las que pudimos vivir la fuerza de la expedición vocacional, el relicario será enviado a la Comunidad de San Januário y San Agustín, en el barrio de San Cristóbal, Río de Janeiro, donde se preparan con entusiasmo y emoción para recibir las reliquias de San Agustín, Santa Mónica, Santa Rita de Casia y Santo Tomás de Villanueva. En Guaraciaba do Norte, en Ceará, la Expedición Vocacional 2018 comenzó el mismo 24 de abril, festividad de la Conversión de San Agustín. En la Parroquia Nuestra Señora de los Gozos tuvo lugar una procesión solemne con el relicario, símbolo de la Expedición, que partió desde el Convento Nuestra Señora de Guadalupe de las Monjas Contemplativas Agustinas Recoletas.

Al llegar a la Parroquia comenzó la misa que contó con una amplia presencia de fieles y representantes de de la parroquia y de la familia agustino recoleta (JAR, FSAR, religiosos y religiosas). Al final de esta celebración se impusieron las Cruces Misioneras para la comunidad que recibirá los símbolos de la Expedición. A partir de aquí los símbolos de la Expedición Vocacional OAR 2018 han estado visitando las comunidades parroquiales de Guaraciaba y, según la programación también lo hará en otras parroquias y en especial en Fortaleza, en la comunidad agustino recoleta de la Parroquia San Pedro en Barra do Ceará y en el proyecto Social LAR Santa Mónica de Agustinos Recoletos y MAR .

Desde el 3 de mayo está la expedición vocacional OAR en PANAMÁ, coordinada por Fray Ángel Jahir Córdoba García, motivando cada uno de los ministerios en compañía de las Misioneras Agustinas Recoletas, MAR. ¡Sigan teniendo éxito!

 

Colegio San Agustín y Parroquia San Lucas

 

 

 

 

  

 

 

Parroquia Sagrada Familia - David, Chiriquí

 

 

 

 

Santa Isabel de Hungría, Changuinola, Bocas del toro 

 

 

 

 

Parroquia San Agustín, Kankintu, Bocas del toro 

 

 

 

 

 

La Hna. Rosa María Mora encontró a Cristo en su adolescencia y decidió seguirle. Así es el testimonio y la visión de la vocación de la Presidenta federal de las Monjas Agustinas Recoletos de clausura de México

“Dios me volvió a encontrar y me volvió a llamar”. Así explica la Hna. Rosa María Mora cómo fue su vocación. Durante su adolescencia atravesó una crisis existencial. Sin embargo, Dios volvió a encender una llama en su corazón y resolvió su crisis decidiendo seguirle. Ahora es la Presidenta federal de las Monjas Agustinas Recoletas de clausura de México. El momento en que decidió ingresar en la clausura y dedicar ahí su vida religiosa fue en un encuentro con unas primas que habían realizado una experiencia vocacional en un convento de Monjas Agustinas Recoletas. “Me las encontré, les abordé y les pregunté: ¿Qué pasó con ustedes? Yo las hacía en el Monasterio”. De sus familiares, confiesa, salió “una palabra clave” que le clarificó su duda vocacional. “Es que las monjas rezan mucho”, le respondió su prima. A lo que la Hna. Rosa María contestó: “Esas quiero yo”. Fue ese, en ese momento, el sí que dio a Cristo: en plena calle, hablando con sus primas.

Alegría y vida comunitaria. Esas son, para la Presidenta federal, las bases del carisma de las Monjas Agustinas Recoletas contemplativas. “Las chicas se enamoran de nuestra alegría y de nuestra vida comunitaria, que es lo que la juventud ahora necesita”, afirma. Y añade: “Que vivamos de una armonía, compartiendo nuestros dones y nuestra oración”. La clave la pone en el “aislamiento dentro de la juventud”. Por eso se enamoran de este tipo de vida. Sobre la Recolección, La Hna. Rosa María centra su atención en la interioridad. “Es una parte muy importante dentro de una monjas agustina recoleta, buscar a Cristo dentro de nuestro interior para poder compartirlo con los demás”, explica.¿Las monjas de clausura se aburren? “No tenemos tiempo para aburrirnos”, dice. “Nuestro horario es tan bien distribuido que hay poco tiempo para el aburrimiento”. Es más, pide más tiempo para trabajar y ofrecer su labor por la Iglesia y la humanidad.

 

El agustino recoleto Edgar Alexis Sáenz escuchó su corazón y decidió seguir a Cristo. Recomienda dejar entrar a Dios en el interior de cada uno. En la festividad de la Conversión de San Agustín, este testimonio de vocación es ejemplo de los jóvenes que a día de hoy deciden desprenderse de todo para seguir al Señor en la vida religiosa

Dios continúa convirtiendo los corazones de los jóvenes como hizo con San Agustín. Edgar Alexis Sáenz Fino tiene actualmente 27 años. “El Señor me inquietó mi corazón”. Por esto motivo es por el que este colombiano es agustino recoleto. Como con San Agustín, Dios le hizo una llamada profunda y directa y Edgar decidió aceptar su vocación y seguir a Cristo. Tras una etapa de discernimiento, decidió realizar el camino vocacional agustino recoleto, que tuvo como primera parada el postulantado de Manizales. Allí comenzó a estudiar filosofía a la vez que discernía y reflexionaba sobre si este proyecto era el que quería para su vida.

Como él, decenas de jóvenes siguen planteándose la conveniencia de entregar su vida y seguir a Cristo, algo que ya sintió San Agustín. Sin desearlo, descubrió que en su interior algo latía con fuerza y necesitaba encontrar su verdad en el fondo de su corazón. Así encontró San Agustín a Dios. “Tarde te amé, hermosura tan antigua y tan nueva”. 




Como la de San Agustín, muchos jóvenes también se encuentran desorientados y necesitan de Dios para encontrarle sentido a su vida. Para escuchar la vocación de Dios, Edgar dice esto: “El reto es dejar entrar a Dios, porque saben que está pero muchas veces da miedo comprometerse”. Seguir a Cristo es, según él, “una experiencia que no tiene nada negativo sino todo positiva y algo muy bello”.

En todo este trabajo, asegura que los religiosos tienen un papel fundamental. “Tenemos que llegar a ellos mostrando una vida religisoa, joven, rejuvenecida, que no es anquilosada, que no es antigua”. En otras palabras, se trata de un camino “que no depende de nosotros sino que depende de Dios”.

A los jóvenes, este agustino recoleto de 27 años lanza la siguiente recomendación: “Que renuncie a sí mismo, que se atreva a conocer a Cristo desde dentro, que se arriesgue a entregar su vida por los demás y vera que su vida tendrá fundamento, mucho sentido y vivirá agradecido con la vida”.

 

Este domingo la Orden de Agustinos Recoletos comienza a celebrar en todo el mundo la Semana Vocacional bajo el lema “Si amas a Cristo, ¡síguelo!, en la línea de la Expedición Vocacional OAR 2018. Juan Manuel Alonso-Carriazo Bustillo resume en este artículo el objetivo de esta semana de oración por las vocaciones agustino recoletas

En el silencio de nuestra vida, en la cotidianidad de nuestras fatigas, en la monotonía y simplicidad de nuestra realidad humana Dios llama al hombre. Cada uno tiene la responsabilidad de discernir la voz del Verbo Eterno, que le invita a seguirlo de una forma del todo particular. Pero hay quienes, sin esperarlo, perciben un llamado más íntimo, que exige el «dejarlo todo» y consagrar la integridad de su existencia al servicio de Dios y de su Iglesia. A ti, que sientes ese fuego interior que te consume, ese anhelo infinito que te impulsa, me dirijo con particular afecto y cercanía, animándote a comprender algunos elementos de esta llamada que has recibido por gracia de Dios.

El llamado vocacional ocurre entre dos corazones, entre dos amores y entre dos personas, una humana y una Divina; ocurre entre tú y Dios. Por lo tanto, los protagonistas serán Aquel que llama y aquel que es llamado, es decir, quien invita a ser seguido y quien decide seguir. Seguir a Cristo significa ante todo dar una respuesta. Y nace una duda que debemos afrontar juntos: ¿Dar respuesta a “quién” o a “qué”?

-“Si amas a Cristo, síguelo”– Con estas palabras San Agustín nos recuerda dos dimensiones del llamado vocacional, y nos ayuda a dar solución a este interrogante. La primera se refiere al sujeto de la respuesta vocacional: Cristo el Señor. Solo aquel que es llamado por Cristo puede responder, resaltando así el carácter de don, es decir de regalo, que tiene el sentirse llamado con nombre propio a seguir los pasos del Divino Maestro. La segunda, por su parte, se refiere al objeto de la respuesta: El Amor de Cristo.Solo aquel que se siente amado primero por Dios estará en grado de «Negarse a sí mismo, tomar su Cruz y seguir» (Mt 16,24) a quien es en sí mismo el Amor.

Quien ama a Cristo tiene en sí la fuerza necesaria para seguirlo. ¿De dónde le viene esa fuerza? Procede sin duda del hecho de sentirse amado primero gratuitamente por Dios. Todo esto nos lleva a conclusiones muy simples que pueden ayudarnos a iluminar alguna oscuridad que tengamos. Si amas a Cristo, síguelo. ¿A quién sigues? A Cristo. ¿Por qué lo sigues? Porque lo amas. ¿Por qué lo amas? Porque Él te amó primero.

Entramos así en el misterio infinito del amor de Dios. Él se ha fijado en ti y te llama a seguirlo en respuesta a su amor, un amor de Cruz, uno que lo entrega todo, sin guardarse nada para sí, y te impulsa a caminar ofreciendo tu vida en servicio y alegría, entregándote a la oración y la contemplación, y transformando las lágrimas y los esfuerzos en frutos abundantes de salvación y vida para todo el que te rodea. Es la conciencia profunda de haber sido llamado para obras más grandes que tú mismo.

La respuesta vocacional sincera es aquella en la que te das a ti mismo para gloria de Dios y salvación del hombre, aquella en la que no tienes miedo de reconocerte pequeño y frágil pues encuentras en el Señor toda fuerza y toda valentía, donde tus errores vienen transformados con esfuerzo y gracia en virtudes de vida y testimonio de Cristo, incluso sin necesidad de palabras, aquella en la que eres consciente del llamado singular, personal y único que has recibido, el llamado del Amor que te impulsa a amar. Si amas a Cristo, síguelo.

Por Juan Manuel Alonso-Carriazo Bustillo

 

Puedes descargar aquí el guión de la Semana Vocacional OAR 2018

La figura del orientador vocacional es clave en el proceso, ya que serán los guías en todo el desarrollo de la persona como agustino recoleto. En Brasil se juntaron por primera vez todos los orientadores locales de la familia agustino recoleta, principalmente los religiosos de las tres provincias de la Orden de Agustinos Recoletos en el país

La figura del orientador vocacional es muy importante en el proceso vocacional, ya que son los encargados de acercar el carisma a cada lugar y orientar sobre cómo responder a la llamada del Señor. Su papel es clave en la labor pastoral y vocacional que la Orden de Agustinos Recoletos pretende llevar a cabo en todo el mundo. En esta línea, siguiendo la celebración de la Expedición Vocacional, 21 religiosos de la familia agustino recoleta, junto con el Consejero general de Apostolado Vocacional y Juvenil, Juan Pablo Martínez, compartieron varios días de convivencia y reflexión del 16 al 19 de abril. Durante cuatro días analizaron la importancia del orientador vocacional local, sus funciones y responsabilidades en cada una de las comunidades.

No fue una reunión rutinaria. Además de realizarse cada dos años, el encuentro reunió por primera vez a los orientadores vocacionales de las tres provincias agustino recoletas presentes en Brasil -Santa Rita, Santo Tomás de Villanueva y San Nicolás de Tolentino-. Asistieron además dos religiosas misioneras agustinas recoletas, dos monjas agustinas recoletas contemplativas y una seglar. “Han sido momentos de compartir, proyectar y valorar lo que se ha hecho”, resume el Consejero general, Juan Pablo Martínez. “Ha sido muy acertado -añade- que compartieron estos días los orientadores locales de las tres provincias”.

El inicio de la Expedición Vocacional en Brasil

El momento más importante del encuentro tuvo lugar el pasado jueves. El Consejero general, Juan Pablo Martínez, bendijo los dos relicarios de san Agustín, santa Monica, santo Tomás de Villanueva y santa Rita de san Agustín, santa Monica, santo Tomás de Villanueva y santa Rita. De diseño moderno, ambos tienen en el centro el corazón agustino recoleto. Los dos relicarios serán los dos elementos principales de la Expedición Vocacional OAR 2018 que comenzará en Brasil este martes 24 de abril, festividad de la Conversión de nuestro padre San Agustín. Los dos símbolos partirán junto a varias decenas de misioneros agustinos recoletos, que recibieron la bendición para esta causa en la eucaristía de envío celebrada durante el encuentro.

Asimismo, los 22 religiosos trataron durante estos días los proyectos de ámbito vocacional que se llevarán a cabo en Brasil tras la reestructuración de provincias que se realizará durante 2018. También hablaron de la importancia del derecho canónico en el proceso vocacional, concretamente de los impedimentos para quienes no puedan ingresar en la vida religiosa.

Puedes descargar aquí el guión de la Semana Vocacional OAR 2018

 

bendicion-relicarios-oar-expecicion-vocacional-brasil.jpeg