Te invitamos a vivir una experiencia de fraternidad, discernimiento y pentecostés en el Segundo Encuentro Vocacional de Aspirantes a la Vida Religiosa Agustino Recoleta.

Lugar: Colegio Agustiniano Norte (Bogotá)

Fecha: 8-9 de Junio 2019

¡Todos invitados!

Aunque el tiempo pascual concluya, no podemos dejar de vivir con la alegría que nos infunde la resurrección de Jesús. Es la reflexión que realiza el agustino recoleto Eddy Polo en este artículo

La Iglesia lleva ya va terminando el  camino de la celebración pascual. Sin embrago, la liturgia no se cansa de proclamar: “Verdaderamente ha resucitado el Señor, Aleluya”. Como el discípulo amado, los creyentes experimentamos el gozo de sentir a Jesús vivo y de proclamarlo como Kyrios, Señor de nuestras vidas.

No fue fácil para los discípulos entender su nueva relación con el Resucitado como una relación pascual. El paso (Pasher) de la muerte a la vida, dado por su Maestro, les compromete a dar el paso que dio Juan en el Lago de Tiberíades: reconocerlo como el Señor Resucitado.

Durante la octava de pascua, es curioso cómo las lecturas no esconden las dudas de los discípulos en la resurrección del Señor (Mc. 16, 12-13; Lc. 24, 36-42; Jn. 20, 25-29). Muchos de ellos creen estar ante un fantasma, lo que provoca la pregunta del Señor: “¿Por qué surgen dudas en su interior?” (Lc. 24, 38). La duda es siempre un mecanismo de defensa frente a lo que no se puede explicar por la razón. ¿Cómo explicar que Jesús esté vivo en medio de ellos cuando la única certeza que tienen es la imagen de su fracaso en la cruz? También hoy muchos cristianos experimentan dudas en su fe. Lo que le pasó a los discípulos, le pasa a mucha gente, que no encuentra respuesta frente al dolor, el abandono o el fracaso.

Progresivamente los discípulos van pasando de las dudas a la certeza. Ya en la tercera aparición que relata Juan en el capítulo 21, todo es tan claro como la luz del sol, pues ninguno se atrevió a preguntarle quién eres. Sencillamente lo reconocen: ¡Es el Señor! (v 12). No hay que olvidar otras certezas que van plasmando los Evangelios: el sepulcro está vacío (Jn. 20, 3-10); come pan y pescado delante de ellos (Jn. 21, 1-14); tocan sus heridas. Con estos signos, su mente se va clarificando y sus corazones quedan abrasados por la esperanza: ¡Es el Señor!

El Resucitado cambia completamente la vida de sus amigos (Jn. 15, 14): les abre el entendimiento para comprender la Escritura (Lc. 24, 32.45), les da la paz, los reúne de nuevo, les da su Espíritu, les confía el ministerio de la reconciliación (Jn. 20, 19-29), los confirma en la fe y les confía el cuidado pastoral de su Iglesia (Jn 21, 15-22). Hay una clara conciencia, en la primitiva comunidad cristiana, de la presencia de Jesús Resucitado en medio de ellos. Todo comienza a ser nuevo, esperanzador y fuerte. Nunca se les aparece de noche; siempre actuará con la luz del sol, porque Él es el sol que nace de lo alto (Lc. 1, 78).

El Señor nos ha dado luces para permanecer firmes en la certeza de la resurrección, y que además se vuelve en la señal del que va a ser su testigo: El Amor. “ámense unos a otros; como yo los he amado” (Jn13, 34-35). En sí mimo Cristo está definiendo como debe ser la vida del hombre deseoso de vivir como resucitados. Un hombre que ama, traducido en la entrega permanente de nuestro ser por los demás; desde las cosas simples hasta las complejas. Todo lo haremos desde el amor, pero desde el amor como Él nos amó.

Ya próximos a terminar este tiempo de resurrección, y por lo tanto de experiencia a vivir como hombres nuevos, llenos de esperanza y alegres, nos preparamos para recibir el aliento del Espíritu, que nos envía a seguir con fidelidad. No como simples expectantes de lo que acontece en la vida, sino como protagonistas de la constante renovación interior y búsqueda del sincero amor, que lo reflejamos en los que nos rodean y en la misma sociedad. No seríamos capaces ni siquiera de pensar en las obras grandes que Dios tiene preparado para nosotros sino es por el mismo Espíritu Santo. No nos quedemos mirando al cielo; el Señor impulsa, fortalece, ilumina para bajar la mirada en nuestro entorno y ser verdaderos constructores de la civilización encarnada en nuestros hermanos.

Aunque el tiempo litúrgico termina, no podemos dejar de vivir la vivencia continua de nuestro ser cristianos. Vivimos dispersos, jalonados por un activismo frenético que nos conduce al desánimo y al cansancio. Hacemos mucho y recogemos tan poco… Y la lista de quejas es aún más larga. Quizá esté llegando el amanecer y no hemos tomado conciencia de ello. San Juan de la Cruz señala que la noche más oscura es la que precede al alba.

Recordemos la actitud de Pedro, plasmada en este capítulo 21 del Evangelio de Juan que comentamos anteriormente. Puede ayudarnos a vivir un discipulado entusiasta y dinámico. Debemos resaltar tres actitudes: obediencia, prontitud y compromiso. El discípulo obedece al Resucitado. Sólo se es grande en la Iglesia cuando se vive en una verdadera actitud de obediencia. La autosuficiencia es el camino ancho que conduce al fracaso, a redes vacías. Pedro se lanza al agua cuando oye a Juan decir «es el Señor». La prontitud para responder ante la grandeza de nuestra vocación cristiana consiste en ser pobre de espíritu; no tener el corazón atado a nada para lanzarnos al proyecto fundamental de fe: encontrarnos con Él. Y finalmente, Pedro también se compromete a vivir un amor fiel al Resucitado, que lo lleva a apacentar a las ovejas del rebaño. La santidad, que es obediente, es el amor íntegro, sin doblez, que se traduce en fecundidad pastoral. Con Jesús la pesca es abundante, los corazones se vuelven intrépidos y arriesgados, y el día nos hace vivir en fiesta, llenos del Espíritu Santo que no nos deja callados, sino valientes y arriesgados para que el mundo crea.

Eddy Polo OAR

#UnaPalabraAmiga

Fray Ángel Jahir Córdoba García, realizó convivencia vocacional en Panamá, contando con la presencia de 4 jóvenes aspirantes, con quienes visitaron a Fray Corpus López De Ciordia en su comunidad local del Colegio San Agustín, Panamá.

 

Los días 25 y 26 de mayo, en la Curia Provincial, tendrá lugar la reunión de los orientadores y un laico del equipo de animación vocacional; coordinados por Fray Valerio Baines Sanz, presidente del secretariado de Vocaciones y Juventud.

 

Nuestra vida

Ser Agustino Recoleto significa vivir la vida cristiana al estilo de San Agustín: teniendo una profunda experiencia de oración, compartiendo la vida en comunidad y trabajando por el Reino de Dios.

Vida en comunidad

Para los Agustinos Recoletos es muy importante la vida fraterna. Cada comunidad organiza su vida preparando un proyecto de vida y misión en el que se señalan los tiempos de oración en común y convivencia fraterna, las actividades comunitarias y los diversos servicios apostólicos. La comunidad es apostólica y su primer apostolado es la comunidad misma. El Agustino Recoleto, viviendo el propio carisma y en comunión con la iglesia local, evangeliza y ejerce su ministerio apostólico. La contemplación es un elemento primordial del patrimonio de San Agustín y de la Orden.

Estudio

Fieles seguidores de San Agustín, gran filósofo y eminente teólogo, cuyos escritos y elevada doctrina le han dado el título de Doctor de la Iglesia y uno de los Padres de la Iglesia Occidental, los Agustinos Recoletos procuran una formación intelectual y cultural que les permita servir mejor en sus apostolados. 

Acción

El amor contemplativo, además de unir las almas y los corazones en comunidad, es en sí mismo difusivo y apostólico. El religioso Agustino Recoleto está llamado a llevar dentro de sí el amor, cuya esencia es dar y comunicar; cuanto más participa del conocimiento y del amor de Dios, con más fuerza tiende a difundir ese conocimiento y ese amor.

Misión

Está claro que la misión de los Agustinos Recoletos no está reducida a una actividad concreta, sino que debe caracterizarse por su disponibilidad en responder a las necesidades de la Iglesia. Es por esta razón que la labor de los Agustinos Recoletos es muy variada. Se puede destacar la labor realizada en las diferentes parroquias, también la loable dedicación que los Recoletos han tenido en los diferentes territorios de misión que se les ha encomendado. Actualmente son nueve los territorios de misión atendidos por los religiosos Agustinos Recoletos: China, Sierra Leona, Bocas del Toro en Panamá, Chota en Perú, la isla de Marajó y el Amazonas en Brasil, Trinidad en Colombia, Taiwán y Cuba.

El domingo 19 de mayo a las 2 p.m. tendrá lugar Rocksurrección, concierto agustiniano para celebrar que Jesucristo ha Resucitado, dirigido a todos los estudiantes agustinianos de los colegios en Bogotá. Coordinan los Frailes Ándres Aguilera Romero, promotor vocacional y Jhon Eduard Olarte Murillo, colaborador.

Concierto vocacional.jpeg

Luego de culminar la reunión de Secretarios Provinciales, coordinada por Fray Juan Pablo Martínez Peláez, secretario general; Fray Juan de Dios, con el permiso del prior provincial, visitó las comunidades locales de la Vicaría en España; gracias a los Frailes Candelarios de la Vicaría, como también a los Frailes Sergio Sánchez y Benjamín Miguelez, prior provincial y secretario de la provincia de San Nicolás, por su generosa ayuda en los desplazamientos, por su hospitalidad y fraternidad agustino recoleta.

 

A nivel mundial, la tasa de suicidios se ha venido incrementando convirtiéndola en un problema de salud pública que aqueja la población en general y convirtiéndose en la segunda causa de muerte en un rango de edad entre 15 y 29 años. La ideación suicida no implica un trastorno mental, sin embargo, si hay algunos trastornos que están asociados a conducta suicida. Hablar abiertamente del tema ayuda a que las personas que lo están contemplando o tienen ideas de muerto e incluso planes suicidas, acudan a pedir ayuda.

POSIBLES CAUSAS

•    En algunas ocasiones los problemas pueden hacer creer a las personas que la vida no tiene sentido o no vale la pena vivirla. 
•    No tener consolidadas redes de apoyo como familia, amigos, pareja, compañeros en la universidad y/o laborales. 
•    Los conflictos de pareja o las rupturas amorosas pueden ocasionar dolor intenso. 
•    Percibir una situación como algo extremo ante la cual se carece de habilidades para solucionarlo.

#Sinprejuicios es la campaña de la Uniagustiniana que pretende hablar abiertamente del tema, brindando siempre la mejor orientación. Para más información sobre esta temática tan importante, que puede ayudarte a salvar vidas ingresa al siguiente enlace: http://bit.ly/2E5zMac

Conducta suicida infografía


Por: Salud y Prevención Integral Uniagustiniana

El padre Germán Barbosa, de la Diócesis de Engativá, realizó un encuentro ecológico de pastoral vocacional, contó con la participación de 280 jóvenes. Jesucristo y María Santisima le recompensen y bendigan su labor.

Los promotores vocacionales de la Orden de Agustinos Recoletos han comenzado a asumir las directrices que marcó el Sínodo de los Jóvenes de 2018 y la exhortación apostólica del Papa Francisco ‘Christus Vivit’. En este artículo, el agustino recoleto Juan Pablo Martínez, presidente del Secretariado general de Vocaciones y Juventud, relata los frutos de la reunión que mantuvieron todos los promotores en Costa Rica

El último Sínodo de los obispos nos dejó un gran reto a todos aquellos que trabajamos con los jóvenes: caminar con ellos, escucharlos y acompañarlos, en la búsqueda del Dios, en la búsqueda de sentido de su vida y orientarles, desde la fe, caminos de esperanza y de auténtica felicidad. Este reto se hace más palpable, cuando se trata de acompañar el camino vocacional de los jóvenes, que sienten en su vida el llamado de Dios a una vocación específica: la vida religiosa y sacerdotal.

Los promotores vocacionales de la Orden hemos asumido con responsabilidad el gran reto de acompañar a los jóvenes, en su deseo de seguir a Cristo, pobre, casto y obediente, en la vida religiosa agustino recoleta. Este acompañamiento exige de nosotros un compromiso total y una formación adecuada para estar a la altura de lo que esto significa. El Documento final del Sínodo de los jóvenes dice que, “el servicio del acompañamiento es una auténtica misión, que requiere la disponibilidad apostólica de quien lo realiza”.

Por esta razón, 22 religiosos agustinos recoletos que trabajamos en el pastoral vocacional nos hemos dado cita durante unos días en la Casa de Formación San Ezequiel Moreno, de Costa Rica, para prepararnos a este gran reto; revisar a la luz de nuestros documentos, el trabajo que estamos realizando y programar diversas actividades. De los muchos temas que se trabajaron durante estos días, quisiera subrayar dos: cómo debe ser el acompañamiento agustino recoleto y cuáles son las características del acompañante agustino recoleto.

El acompañamiento agustino recoleto se fundamenta en el peregrinaje espiritual de san Agustín, que todos somos peregrinos hacia la Ciudad de Dios. Hacia aquel lugar vamos todos, pero en ese peregrinar debemos ser presencia de Cristo entre los peregrinos, que seamos capaces de dar sentido al caminar cristiano, desde la esperanza. El pasaje de los discípulos de Emaús nos recuerda cómo el Resucitado acompaña el caminar de los discípulos, agobiados y desconsolados. Ardía el corazón de los apóstoles al escuchar su Palabra.

De otra parte, el acompañante agustino recoleto, debe encarnar en su vida aquellos valores que caracterizan la auténtica espiritualidad agustiniana, porque es desde allí desde donde podrá ofrecer al joven inquieto, un auténtico camino de conversión y de encuentro con Cristo. Las características mas importantes de este acompañamiento son:

  1. De corazón a corazón: desde mi verdad, desde Jesucristo, desde la incapacidad y la vulnerabilidad, de mi centro vital conectado con el otro.
  2. El acompañante ha realizado previamente el camino: La orografía se reconoce porque ya hemos estado en ella. No hemos recorrido todos los senderos existentes, ni los modos posibles de ser vividos, si no que hemos llegado a metas y sabemos orientar hacia ellas.
  3. Sintoniza con el momento vital de búsqueda y encuentro: de los deseos más profundos de todo corazón es “ser sentido para el otro”. Nos fijamos en los dinamismos espirituales y psicológicos de la persona que lo colocan en un momento del camino.
  4. Sintonía con la dirección del deseo profundo de la persona: acompaña desde la incertidumbre y la sublimidad de los deseos que empujan y frustran. Reconoce la presencia o ausencia de Dios en estos deseos.
  5. Ayuda a dar el salto cualitativo (conversión) que busca y necesita la persona: orientación hacia el salto cualitativo que se intuye, la persona necesita y Dios le pide.
  6. En la relación de amistad muestra a un peregrino con otro peregrino (como Jesucristo).
  7. Estar con la persona desde la humildad y la felicidad. Ese camino es: primero, la humildad, segundo la humildad, tercero la humildad; y cuantas veces me lo preguntes te responderé lo mismo (san Agustín).
  8. Ilumina desde la Palabra: sentido bíblico de la vida. Ilumina el recorrido y la relación.
  9. Ama a la persona: ¡Sí, la ama! Amor con cuidado y atención, amor con preocupación.
  10. Sentido de contemplación/ interioridad: Sentido contemplativo de la vida.
  11. Lleva a la comunidad y a la Iglesia.
  12. Un acompañamiento desde el nos hiciste Señor para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti” (Confesiones 1, 1).

Todas estas cosas, buscamos plasmarlas en proyectos concretos de pastoral vocacional agustino recoleta, por lo que tuvimos la oportunidad durante los días del encuentro, de trabajar en grupos, compartir ideas y lanzarnos retos, desde la realidad que viven los jóvenes hoy. Dos documentos -el Itinerario Vocacional Agustino Recoleto (IVAR) y el Plan de Pastoral vocacional de la Orden- fueron los dos derroteros que orientaron también esta parte del trabajo.

Finalmente, y no por eso menos importante, fue la peregrinación que tuvimos como Familia Agustino Recoleta al Santuario de Nuestra Señora de los Ángeles, patrona de Costa Rica. Allí, ante los pies de la bendita imagen de la Virgen Morena, consagramos una vez más la Orden a su protección.

Juan Pablo Martínez OAR
Presidente del Secretariado general de Vocaciones y Juventud